miércoles, 11 de marzo de 2009

Devuélveme la Alegría

Han pasado tres años ya, y está sofocante emoción me oprime la yugular como sí hubiera sido ayer.

Lo recuerdo como si hubiera sido ayer, era yo una mozuela y tú un adolescente en la transición de ser un adolescente maduro. Yo de trece y tú de dieciocho. Y los dos tan enamorados.

Es irónico que cuando me di cuenta de que me gustabas jamás pasó por mi mente el que tu te enamoraras de mi de la forma en que lo hiciste. Y que yo, sin desearlo, te haya conquistado con mi pisilánime y sutil forma de demostrarte que te amaba.

Creo que ni siquiera tenía conciencia de lo que estaba sintiendo pues nunca me había enamorado.

Y ahora estoy aquí sentada en el lugar de viejas anécdotas. Recordando con melancolía y nostalgia todos aquellos felices momentos, esperando jadeante poder revivirlos.

Ayer, cuando hablabamos y hablabamos sin fastidiarnos; cuando sentía mariposas en el estómago; cuando me rozabas la mano; cuando me mensajeabas cinco minutos después de habernos visto diciéndome: -"Te Extraño"-. Cuando leía tus cartas y las guardaba como el secreto más grande que jamás haya existido; cuando nos mirabamos a los ojos y decíamos lo que sentíamos el uno por el otro sin tapujo alguno. Ayer cuando te enamoraste de mi sonrisa de la que ahora carezco...

Pero ¿Cuál fue la verja que nos separó? ¿Por qué nos dejamos de ver? ¿Por qué está emoción tan hermosa se ha convertido en algo tan enfermizo? En realidad no lo sé.

Tal vez el amor que te profeso es para tí una procaz e insana obsesión.

Tal vez el amor carece de sentido desde que en vez de disfrutarlo, lo sufro y me hace sentir culpable e infeliz.

Tal vez ni siquiera la ontología pueda explicar lo que pasó.

Tal vez simplemente me enamoré de la persona equivocada.

Y lo único que queda son las dolorosas secuelas de un instante inconcluso víctima del tiempo y las circunstancias.

Y tiene tanto que no sé de ti, que he reflexionado hasta que me di cuenta de que te quedaste con algo mío... Por favor devuélveme mi alegría.


Atte: Tú otra parte

No hay comentarios:

Publicar un comentario